En los tiempos que corren, decir que la tecnología es la base sobre la que se construye la empresa seria quedarse en lo básico,  a la vez que espero que esto no sea una sorpresa para nadie. Lo que de verdad es sorprendente es la poca capacidad que tienen las empresas para aplicar la tecnología en sus vidas y operaciones diarias.

Hace años los empresarios eran más que felices cuando tenían lo que se consideraban en aquellos entonces “una empresa tecnológica”: Tenían correo corporativo, acceso a Internet, y poder guardar sus ficheros en una carpeta común era a lo más que pretendían llegar. Es cierto que la tecnología tampoco daba para mucho más (a no ser que se trabajara en grandes empresas donde se encontraban los famosos “mainframe”) y a nivel informático eran momentos incipientes para la ofimática.

Hoy en día no se trata de escribir correos, hacer sumas rápidas o acceder a una base de datos muy espartana. Se trata de alinear la tecnología con la operación, con la empresa, con los goles que se plantean a nivel ejecutivo y bajar al nivel más bajo del usuario, que puede apoyar en dicho avance.

Sin embargo ¿como se hace esto? Lo primero de todo en una empresa que aspira a realmente hacer uso de los últimos avances tecnológicos NO es conocer la tecnología, es conocer la empresa. A menudo se oye en reuniones empresariales el “¿si tal empresa tiene esa tecnología, por que no la tenemos nosotros?” o el “en mi antigua empresa teníamos XYZ herramienta. Deberíamos tenerla aquí también”.

Tomar decisiones sobre herramientas para el uso corporativo o de clientes sin conocer realmente en lo que trabaja la empresa no da buenos resultados. Se puede intentar, por ejemplo, implementar un ERP, o instalar un sistema de videoconferencia pero ¿es lo que se necesita desde el negocio? No lo creo. Para poder “ajustar” la tecnología a los requerimientos del negocio, lo primero es saber qué hace el negocio, cómo lo hace y qué metas se quieren alcanzar, la tecnología es lo secundario.

Ahora, muchos dirán extrañados que como puede ser la tecnología lo secundario en una empresa que quiera avanzar, cuando los avances en los servicios IT deberían ser prioritarios: es fácil, tecnologías hay muchas, y cada día más y mejores pero, empresas (TU EMPRESA) solo hay una. Una mala decisión en la tecnología a utilizar y lo mismo la haces retroceder. Lo mejor que puede pasar es que las pérdidas sean sólo de tiempo. Si la toma de decisiones es tan errónea que hace que la empresa no solo no avance, sino que vaya para atrás, puede tener consecuencias terribles: a la pérdida de la oportunidad de mercado (en caso de que se hubiera implementado la tecnología adecuada) le puede seguir una pérdida de reputación (por los errores que se puedan haber hecho muy notables en el público en general) pues cuanto más grande es la empresa y más se espera de ella, tanto los aciertos como los fracasos son más sonados.

Es por esto que, a priori, no es necesario en si el conocer la tecnología en  profundidad, lo importante es saber las “palancas” que hay que mover en el negocio para generar los resultados necesarios y adaptar la tecnología a dichas necesidades. Es más, en estos momentos la tecnología con su inclusión de nuevas aplicaciones, chatbots, analytics, etc es la que está mostrando al negocio donde están aquellas oportunidades que antes se daban como perdidas, bien por desconocimiento del negocio bien por no saber cómo llegar a aquellos clientes y usuarios a los que solo se llegaba de la manera “tradicional”.

La aplicación en específico de las tecnologías hace que se puedan llegar a cumplir cada vez más objetivos que antes se suponían imposibles. Es más, los negocios en muchas empresas se están “reinventando” pues, al tener más y mejores herramientas, no se pueden quedar ejerciendo de la manera tradicional. Un vendedor ya no espera a que le vengan a comprar: promociona sus productos de una y mil maneras, hace ofertas, se reinventa mediante el uso de códigos QR para la obtención de premios – descuento, agrega maneras de llegar al cliente antes mediante la aceleración de aplicaciones y recortando en pasos que puedan hacer que los clientes no finalicen las compras, reduciendo el time-to-market, etc.

Al fin y al cabo, para cumplir esto han emergido figuras nuevas que no se contemplaban antes, como son los directores de tecnología, CTOs, managers de tecnología aplicada, CDOs y un múltiple etc. En muchas empresas se quedan con la idea de que con un responsable de marketing todo está hecho a la hora de lanzar al mercado los productos, o que con una buena operativa que trasforme los servicios en dinero no es necesario nada más. Creo que lo importante no es tanto el titulo ni el área de responsabilidad pues cada vez estas están más difuminadas.

Lo importante es saber encontrar a la persona que sepa unificar los criterios técnicos con la operativa y poder apoyar en el lanzamiento de los productos. Como se llame esta persona es lo de menos. Con toda la tecnología que hay a nuestro alcance no haremos más que hacer que la historia se repita: Lo que se necesita en las organizaciones es lo que se ha necesitado siempre, que no es otra cosa que personas que entiendan el negocio y tengan la capacidad para visualizar la oportunidad de mercado a través de la tecnología.

 

Fernando Rodríguez López

Director de Tecnología & Sistemas España – Digitex

 

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